miércoles, 8 de marzo de 2023

¿Que es el plástico?

Se define con este nombre a los materiales formados por compuestos orgánicos, sintéticos o semisintéticos, que son maleables y pueden moldearse con presión y calor. Esto les permite gran variedad de uso. ¿De dónde viene su nombre? Pues de su principal cualidad mecánica. El término viene de plasticidad, la capacidad de deformarse sin romperse. 

Efectivamente, el plástico es un gran invento. Es resistente y ligero. impermeable al agua y puede ser duro o blando, rígido o flexible, opaco o transparente y moldearse en láminas o en fibras, todo lo cual le ha convertido en un material básico para la sociedad de consumo. Desde su hallazgo, no hace falta tallar objetos en madera, metal, cuero, fibras u otros materiales. Basta con verter una pasta en un molde y tener cientos de miles de copias del mismo objeto. 

El plástico se ha hecho tan omnipresente que resulta difícil creer que apenas llevamos produciéndolo a escala industrial desde hace solo unas décadas. Su historia es más reciente de lo que se podría pensar. Los primeros plásticos totalmente sintéticos empezaron a fabricarse a comienzos del siglo XX: la baquelita, ideada en 1907, fue el primero de ellos, pero no fue hasta después de la II Guerra Mundial cuando arrancó la fabricación y utilización masiva de todo tipo de materiales de ese tipo.

miércoles, 15 de febrero de 2023

EFICIENCIA ENERGÉTICA, UN PASO NECESARIO ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO

 Los actuales retos en materia ambiental exigen un mayor compromiso por parte de actores públicos y de la iniciativa privada.

 Te ha pasado que te quedes sin energía eléctrica. En más de una ocasión hemos tenido fallas en nuestro sistema eléctrico por problemas técnicos o humanos en la generación, distribución o transmisión de energía, aunque también puede haber pasado que simplemente se te pasó liquidar la factura y seguro has pagado las consecuencias.

Eficiencia energetica

En ocasiones no se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde y eso es muy común cuando “se va” la energía eléctrica. No podemos leer si es de noche; ver la televisión, prender la bomba de agua, usar la secadora, utilizar la lavadora, cargar el teléfono celular, prender el radio, entre muchas otras cosas que dependen de la energía.

Sin electricidad, todo se vuelve un caos y eso, sólo hablando de la falta de electricidad en casa porque hay empresas e industrias que sin energía se paralizan y registran pérdidas millonarias de recursos.

Los actuales retos en materia ambiental exigen un mayor compromiso por parte de actores públicos y de la iniciativa privada, especialmente en materia de optimización de los recursos necesarios para sus operaciones.

Por eso tiene mucho sentido cuando nos hablan de eficiencia energética y ahorro de energía. La eficiencia  energética, entendida como el conjunto de acciones que permiten mejorar la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos y servicios que se obtienen a partir de su uso, sin afectar la calidad de vida de los usuarios.

Dicen que la mejor energía, es la que no se utiliza, pero no se trata de ahorrar energía eléctrica apagando la luz, desconectando la lavadora, la estufa o el aire acondicionado. Ahorremos energía y no esperemos a carecer del servicio de electricidad para empezar a utilizarlo de una manera más eficiente.

La eficiencia energética permite contribuir con el ambiente porque entre menos energía se use más se evita la quema de combustibles fósiles para generarla y también porque supone ahorros considerables de dinero. Nadie puede dudar de los efectos nocivos que está generando el cambio climático, así que la eficiencia energética representa un paso necesario, justo y asequible para contribuir a la preservación y remediación del ambiente.

A nivel mundial los edificios consumen el 40% de la demanda de energía, además son responsables de un tercio de las emisiones globales de Gases Efecto Invernadero, así que pequeñas acciones pueden generar grandes cambios en la matriz energética. No dejemos todo el trabajo a las políticas públicas. Elijamos las lámparas, electrodomésticos, herramientas y dispositivos que ocupen menor energía; impulsemos la generación distribuida y generemos las condiciones necesarias para la automatización y sistematización en casa y en el trabajo.

Cuando reducimos nuestro consumo energético o lo eficientizo no sólo estamos siendo amigables con el ambiente, también estamos generando condiciones para un mayor crecimiento económico. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, las inversiones en eficiencia energética tienen el potencial de aumentar 1.1% el crecimiento de la economía global.

 Parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU al 2030, es tener energía sostenible para todos y duplicar la tasa de mejora de la eficiencia energética, contribuyamos con el cumplimiento de esas metas si queremos seguir coexistiendo en este planeta con la naturaleza.

Fuente:  https://www.forbes.com.mx/eficiencia-energetica-un-paso-necesario-ante-el-cambio-climatico/



lunes, 30 de septiembre de 2019

¿Es tan malo el plástico como lo pintan?

La utilización de plásticos como alternativa a otros materiales (en determinados usos y aplicaciones) ayuda a reducir el impacto medioambiental. Así lo confirma un estudio publicado por TruCost "Plásticos y sostenibilidad: Una evaluación de los beneficios ambientales, costos y oportunidades de mejora continua". 

Según este estudio, la sustitución de vidrio, estaño o aluminio por materiales plásticos está ahorrando evitando más de 450 billones en Euros en costes ambientales, incluso teniendo en cuenta la contaminación marina, transportes, y la recuperación de material y energía. El estudio afirma que, aunque el coste por kilogramo de materiales alternativos es menor que el coste de un kilo de plástico en la mayoría de los casos, se necesita más material alternativo (en peso) para realizar la misma función. 

El estudio cita como ejemplo una botella, que necesita 30 gramos de plástico frente a 141 gramos de vidrio. El informe incluye recomendaciones para la reducción de los costes medioambientales globales del plástico. Por ejemplo: Uso de fuentes eólicas, solares e hidro-eléctricas en la producción de plásticos. Reducción de los materiales utilizados en comida, refrescos y sectores de embalaje. 

Mejora en la eficiencia del transporte. Fabricantes y diseñadores deben trabajar aplicando una visión global del ciclo de vida del producto para que este sea lo menos perjudicial para el medio ambiente, tanto en el proceso de producción y transporto, como al final de su ciclo de vida y posterior reciclaje.

Fuente: Iresiduo 

https://iresiduo.com/noticias/centro-espanol-plasticos/16/08/19/es-tan-malo-plastico-como-lo-pintan